[ANÁLISIS] Los Grammys aún no han aprendido nada sobre respetar a las artistas femeninas

[ANÁLISIS] Los Grammys aún no han aprendido nada sobre respetar a las artistas femeninas

Tras el fiasco con Lorde el año pasado, lo que llevó a una explicación extremadamente sexista, ahora la organización del premio más importante de la música le realizó un desaire a Ariana Grande. 

Por Matías de la Maza.

Nuevo año, misma historia. Este miércoles 6 de febrero, diversos portales anglosajones comenzaron a reportar que una de las mayores estrellas de la música actual, Ariana Grande, se restó de presentarse, y de si quiera asistir a la ceremonia de los premios Grammy, el que supuestamente es el máximo galardón de la música anglosajona, pero que rara vez suele reconocer a los artistas más destacados de la temporada, y en vez de eso se transforman en un penoso concurso de popularidad (y uno bien sexista y racista).

¿Por qué la norteamericana se retiró, incluso tras ser oficialmente anunciada para la ceremonia de este domingo 10? Después de todo, lanza un nuevo álbum este viernes, y actualmente tiene el sencillo más escuchado en el mundo (7 Rings), por lo que estar en el evento parecía un imperdible, tanto para la organización como para la artista. Resulta que, según informó el portal Variety, Grande aseguró sentirse “insultada” por la organización, luego que, como ya se está haciendo repetido, intentaron condicionar lo que sería su presentación en la ceremonia. Al parecer, los productores le impidieron a la cantante tocar su sencillo 7 Rings completo, y en vez de eso le exigían realizar un medley entre ese tema y otra canción. La artista finalmente aceptó, pero los Grammys no querían sólo eso: los productores querían elegir ellos mismos la otra canción, sin mediar decisión de la cantante.

La historia tiene lamentables paralelos con algo ocurrido en la ceremonia del año pasado: en 2018, a la neozelandesa Lorde, la única mujer nominada a Álbum del Año, no se le permitió presentarse en solitario, privilegio que sí se le extendió a todos los otros nominados de la categoría (todos hombres). En vez de eso, a la organización se le ocurrió ofrecerle a la cantante la posibilidad de ser parte de un tributo al fallecido Tom Petty, algo que la oceánica se negó. Simplemente asistió de público.

Por esos mismos días, un estudio se hizo público que dejaba en claro la realidad de los Grammy: en los últimos cinco años, las mujeres representaron sólo un 9% de las nominaciones al galardón. Cuando el presidente de la Academia Musical norteamericana, Neil Portnow (en la foto), un hombre cuyo rostro sólo dice “golpéame”, debió salir a explicar tras la ceremonia la falta de reconocimiento a las artistas femeninas, el ejecutivo decidió dar la explicación más sexista posible, asegurando que las mujeres talentosas en la música tenían que “hacerse notar más”.

Está demás decir que ese excusa le valió críticas a Portnow y la Academia por meses. Pero, por lo menos, cuando se anunciaron las nominaciones al premio 2019 en diciembre pasado, parecía que algo habían aprendido de las reprimendas: las mujeres claramente dominan las principales categorías de este año, como Canción, Grabación y Álbum del Año. En este último apartado, cinco de ocho artistas son mujeres.

Pero como suelen ser las cosas en los Grammy, cualquier cambio parece ser cosmético. El trato a Grande vuelve a reflejar lo casi imposible que es para una mujer tener el respeto del galardón, cuando no te llamas ni Taylor Swift ni Adele (las únicas artistas femeninas que han sido reconocidas en dos ocasiones con el gramófono del Álbum del Año).

Casos como el de Grande y Lorde son ejemplificadores: ambas no sólo son mujeres tremendamente populares, sino que respaldan sus números de ventas con un talento envidiable. Sus trabajos no solo suman millones de fanáticos a nivel mundial, sino que además son elogiados por la crítica (Sweetener, el disco que Grande sacó en 2018, apareció en prácticamente todos los listados sobre lo mejor del año musical). ¿Entonces qué es lo que se necesita para que dejen a una artista manejar su propia presentación en la ceremonia? ¿No debería ser el talento y la popularidad la fórmula perfecta para ganarse el amor de los Grammy?

Lo peor es que el caso del galardón es sólo representativo de las diferencias de género que hay en la industria musical en general (y en cualquier otro sector de la sociedad). Según un estudio publicado esta semana, sólo un 17% de los involucrados en las canciones del ranking Billboard 100 fueron mujeres durante 2018, cifra que está estancada desde 2017.

Cuando se reveló que Grande se restaba de la ceremonia de esta semana, Lady Gaga fue anunciada en su reemplazo. Los Grammys de seguro se defenderán en el predominio femenino que hay en las categorías de este año, pero el problema es que el fondo es el mismo. Y eso que no hemos empezado a hablar de los artistas de color, el único grupo que es más despreciado que las mujeres por la Academia. Pero estaríamos aquí hasta mañana hablando de eso.