La desafortunada confesión por la que Liam Neeson está siendo acusado de racismo

La desafortunada confesión por la que Liam Neeson está siendo acusado de racismo

En una entrevista promocionando su nueva película, el actor irlandés contó una historia para ejemplificar como la venganza te puede cegar. Salió pésimo.

En su nueva película, el actor irlandés Liam Neeson (66) interpreta a un hombre que cegado por la venganza, se transforma en una máquina de matar cuando su hijo es asesinado, cazando a los miembros de un cartel de droga que piensa fueron los responsables del crimen. ¿Suena familiar? Puede ser porque es más o menos la trama de todas las películas de Liam Neeson en los últimos diez años y fracción.

La cinta se llama Venganza (14 de marzo en Chile), y el actor se encuentra desde ya haciendo entrevistas promocionales. Fue en una de estas, con el periódico británico The Independent, que el actor demostró ser la pesadilla de cualquier publicista, contando, sin que nadie lo presionara, una historia que quizás habría sido mejor omitir.

Tratando de afirmar que él, como persona, entiende como la venganza te puede poseer hasta llevarte a cometer acciones horribles, el actor contó una historia de su juventud, en la que asegura volvió de un viaje para enterarse que una mujer, muy cercana a él, había sido violada. Neeson le preguntó si podía identificar quién fue su asaltante, pero la mujer le dijo que no. Luego le preguntó, “¿De qué color era?”, a lo que ella respondió que de raza negra.

Tras eso, Neeson cuenta lo siguiente: “empecé a ir a áreas centrales con un arma, como durante una semana. Esperaba que algún ‘bastardo negro’ (el actor explicitó las comillas) saliera de un bar y me encarara, para que pudiera… matarlo”.

La confesión por supuesto suena terrible, pero el actor parecía estar de acuerdo, y el artículo de The Independent especifica que el actor contó la historia con voz temblorosa, y que después aseguró que “aprendió la lección” y que siente vergüenza de haber alguna vez sentido algo así.

Pero ese arrepentimiento no ha impedido que Neeson sea acusado de racismo. No tanto por la parte más incorrecta de la historia (la de buscar a gente negra para matarla), sino por su pregunta inicial frente a la violación de su conocida. Para algunos, el hecho que el actor hubiera inmediatamente preguntado el color habla de un sesgo racista inicial. Más aún que hubiera querido matar a cualquier “bastardo negro”, en vez de un culpable, haciendo pagar a cualquier persona por el color de su piel.

“No preguntó ‘qué tan alto era’ o ‘qué tan viejo era’. Preguntó su color. No me importa qué tan arrepentido estés Liam Neeson, eso es asqueroso”, afirmó una usuaria de Twitter.

Otra cuenta reflexionó sobre el problema social que refleja la anécdota: “Esa entrevista es tan triste (pero sí, racista). Refuerza la idea de que la gente de color es colectivamente responsabilizada por los crímenes de uno solo. Y que cuando una mujer es violada, es un hombre el que queda realmente traumatizado…”

Lo más importante, quizás, es lo gratuito que fue el contar esa historia. Todos podemos haber dicho o pensado algo terrible, pero no es la decisión más sabia a nivel profesional el andar ventilándolo. Sólo queda empatizar con el pobre publicista de Neeson, que debe andar acurrucado llorando.

ACTUALIZACIÓN: En una nueva entrevista, esta vez con el programa Good Morning America, Neeson intentó explicar más la situación. Y, como suele pasar, no pareciera haberlo arreglado mucho.

Resumiendo nuevamente su historia, y asegurando que fue hace casi 40 años, Neeson aseguró que lo de salir a pasear por barrios negros con la esperanza de violentar a uno lo hizo “cuatro o cinco veces, antes de darme cuenta lo que estaba haciendo”. Continúa: “fue un shock, realmente, esta necesidad visceral que tenía. Me dolió. Y busqué ayuda. Fui donde un cura y me confesé. También lo conversé con dos amigos. Y, aunque no lo crean, me ayudó hacer caminatas. Dos horas al día. No soy un racista”.

Así que ya saben, la confesión y el caminar cura el racismo.