Tomasa del Real: “Cuando me ponen la palabra ‘mujer’ antes que artista, asumen que me gobierna mi género”

Tomasa del Real: “Cuando me ponen la palabra ‘mujer’ antes que artista, asumen que me gobierna mi género”

La artista nacional, que ha tenido un ascenso meteórico en los últimos tres años, habla con FM Tiempo sobre su participación en el festival más grande de Estados Unidos, cómo es hacer reggaetón y música urbana desde Chile, su arrastre internacional y si aceptaría una invitación desde la Quinta Vergara. También sobre la insistencia de preguntar sobre el ser mujer en la música: “Si tengo tetas o no, whatever”.

Por Matías de la Maza.

Hasta hace no tanto, Valeria Cisternas (32) tenía una buena vida como tatuadora en Iquique, cuando, según cuenta, su mamá le regaló un computador Mac, y “de aburrida empecé a jugar un programa para hacer canciones. Yo era tatuadora, no sabía nada de cantar. Pero empecé a hacer canciones y a publicarlas, y me di cuenta que a la gente le estaba gustando, entonces empecé a hacer más”. Hace poco menos de tres años publicó su primer disco, y hoy ya la mayoría la conoce por su nombre artístico: Tomasa del Real. Ese mismo nombre que la semana pasada apareció en el cartel de Coachella, el festival musical más grande de Estados Unidos. Junto a Javiera Mena y Mon Laferte, quienes también estarán en esa instancia, son las primeras chilenas en llegara ese escenario.

Desde Iquique, Del Real ha impulsado su propio estilo y escena, el Neo Perreo, fuertemente inspirado en el reggaetón y la música urbana, pero que ahonda en más texturas sonoras, paseándose por la electrónica, el hip hop y hasta el noise. Un catálogo que se fue formando ad hoc a la era digital, con la artista armando buena parte de su catálogo mandando canciones por Internet a productores de distintos lugares del planeta, generando una red de trabajo global a distancia.

Incluso cuando afirma haberse formado desde el “cero conocimiento musical”, sus canciones tienen poco que envidiarle al nivel sonoro de artistas que trabajan con multinacionales.

Siempre desde la autogestión, aprovechando plataformas digitales y tomando las decisiones correctas en los momentos correctos, hoy Del Real ya ha conseguido llamar la atención a nivel internacional. Y no es tan extraño que revistas como Rolling Stone o el mismo festival Coachella se hayan fijado en ella: su música está en línea con el hip hop y la música urbana de vanguardia que hoy la lleva en Estados Unidos.

Desde Los Angeles, donde está radicada trabajando su nueva música, y habiendo fichado por el prestigioso sello Nacional Records, Tomasa del Real, la Reina del Neo Perreo, habla de su pasado, su presente y su futuro con FM Tiempo.

¿Cuándo te enteraste que estarías en Coachella 2019?

Yo lo sabía hace un par de meses ya, pero no había podido decir nada porque ellos esperan que saliera el flyer para anunciar todo. Estoy súper feliz de al fin poder contar que estaré en Coachella. El año pasado fue un crecimiento muy importante en mi carrera, y este año ya tengo Lollapalooza, una fecha en México y ahora a Coachella. Estoy súper feliz primero de poder representar a Iquique, a Chile, que está súper lejos de acá y plantar la bandera de que hay cosas que están pasando y que no son lo típico, que hay espacios para nosotros los freakies, y yo soy una freak que hace perreo. Es una validación a lo que está haciendo esta generación.

¿Sientes que es un hito llegar a un escenario así tras una carrera marcada por la autogestión? 

Claro que sí. Cuando yo era tatuadora, me iba bien; tenía mi local, mi casa en Iquique. Entonces, cuando decidí cambiarme de rubro,  me dije “lo voy a hacer bien, lo más pro que pueda”, para seguir viviendo bien. Mi carrera me la propuse desde un principio como algo internacional. Hoy tengo seguidores en distintos países, y yo creo que mucho tiene que ver con esa motivación, con decir, “yo valgo caro”, yo quería salir, quería otros escenarios. No quería pasar tres años tocando de Arica a Conce. Me encanta Chile, pero lo recorres entero en dos semanas. Quería más, y mi primer paso fue irme a vivir a México, donde hay más de 200 millones de personas.

Hoy estoy en Los Angeles, y eso me permitió fichar por Nacional Records, y estar armando mi propio estudio, y todo es como “wow”. Y creo que una parte es el talento, pero hay que ser inteligente y vivo y no dejar pasar la oportunidad. De hecho, con lo que yo he aprendido, he podido educar a otros colegas, porque yo feliz de poder expandir eso, y que más gente lo aproveche.

¿No fue más difícil hacer las cosas desde Chile, que está tan lejos de todo?

Al revés; yo creo que el mundo necesita y pide nuevas propuestas. La única distancia entre un artista y llegar a otro lugar, es ir y hacerlo. Y hay más de una forma. Mon Laferte y Javiera Mena también van a Coachella, pero ellas son artistas que ya han pasado por el Festival de Viña, y eso está bacán. Pero yo en cambio sólo vengo de Internet. Eso es como “wow”. Eso demuestra que todos los caminos son válidos. Yo ocupé Internet, todos los contactos que pude, Instagram.

Y es curioso, porque hoy uno ve gente, artistas jóvenes, que tienen millones de seguidores, y están tapados en marcas. Pero a mí no me interesa eso. Porque, ¿realmente eso me ayudaría a llegar a donde quiero? Hay que saber lo que quieres y qué te ayuda. Y hoy yo ya sé quien soy.

Cambiando de vida de tatuadora a artista, ¿Por qué te decidiste por el reggaetón?

Yo soy de Iquique, ciudad pequeña, playa, autos, dinero, reggaetón. Tú sales a la calle y el reggaetón se escucha en todos lados. Nadie nos preguntó si queríamos escuchar la Gasolina, pero llegó y todos nos la sabemos de memoria. En Chile absorbimos muchas cosas de otros países, yo creo porque en la dictadura se destruyó mucho arte. Cuando llegó el reggaetón se quedó y fue lo más natural para mí pa empezar a hacer. No es que yo lo decidí, pero es lo que más me salía. Igual, yo no soy boricua, entonces es muy distinto. Por es lo llamo Neo Perreo. Soy una nueva generación de algo que está pasando. Hay una generación que está haciendo un arte increíble, urbano, desde el cero conocimiento musical. Igual, yo no soy boricua, entonces el sonido es muy distinto; es diferente de lo que se hace en Centroamérica, porque estamos geográficamente muy lejos. Por es lo llamo Neo Perreo. Soy una nueva generación de algo que está pasando. Hay una generación que está haciendo un arte increíble, urbano, desde el cero conocimiento musical.

Justamente, tus canciones son reggaetón, pero llenas de otros sonidos. ¿De dónde nacen esas influencias?

Yo conocí este sonido con (el dúo chileno) la Zonora Point, hace ya más de diez años, y un productor francés que se llama King DouDou (con el cual Del Real ha trabajado). Lo que hice fue que cuando empecé a hacer música, empecé a contactar productores que no fueran boricuas, de distintas partes del mundo, que estuvieran interesados en los ritmos latinos. Hoy somos una red mundial que mezclamos nuestras culturas y nuestras influencias. Obviamente un Dj en Dinamarca va a hacer algo muy distinto que la música que hacen en el Caribe. Es otra música.

¿Te tratan muy distinto por ser mujer en la escena de la música urbana? Y me refiero más que a cómo te trata la escena, si es muy distinto hacer entrevistas, donde suele aparecer la pregunta “¿Qué se siente ser mujer en el reggaetón?”

Es normal que me lo pregunten, y yo aprovecho esa pregunta pa’ educar un poco. Porque, ¿alguna vez le van a preguntar a Daddy Yankee qué se siente ser hombre en el reggaetón? Y eso es porque a él lo ven como artista, mientras que a mí me ven como mujer. Y yo creo que hay que aprender a no preguntar nunca en base a los genitales. Nadie sabe si yo me siento hombre o si nací hombre. Entonces, cuando me ponen la palabra “mujer” antes que artista, asumen que me gobierna mi género.

Pero, justamente, está bien que exista la pregunta, para que yo pueda decir estas cosas. Yo creo que es algo generacional, que hay personas que se preguntan esas cosas, y no está mal. Pero hoy hay nuevas generaciones que no son así de binarios, o de un montón de otros géneros (más que el masculino o femenino). Y si yo me sintiera otro género que no es el de mis genitales, no tengo por qué ir a hablarlo a un diario. A los hombres no les piden entrar en esos temas. Si yo tengo tetas o no, whatever. Mi género no me gobierna.

Pareciera que hoy vivimos una suerte de reivindicación de la música urbana, donde finalmente se está tomando como arte. ¿Sientes que es así? 

Sí, y creo que es parte de una lucha constante, entre el poder del arte, los “letrados”, a quienes respeto de todas formas, y el poder del pueblo. Nunca los estratos máximos van a querer que el pueblo esté a su mismo nivel. No es negocio que el pueblo llegue a eso. Creo que partió por ahí, en mirar para abajo el arte gueto. Hoy ya pasó eso. La Internet le dio el poder a la gente en la casa. A tener información, acceso. Antes tenías que invertir millones de dólares en ser cantantes. Hoy si quieres pintar un cuadro y colgarlo en Internet, lo puedes hacer. Si quieres subir una canción, lo puedes hacer. Hoy eso es valorado, y es hasta más valorado. Yo no sabía lo que estaba haciendo, pero lo hice bien, y no soy una artista letrada. También está el tema de las letras, que las generaciones antiguas no estaban acostumbradas a eso y las rechazaban.

Algo debe ayudar que las generaciones más nuevas no se escandalicen con letras explícitas sobre sexo…

Obvio, y es que es primera vez que el pop a nivel mundial está hablando con tanta naturalidad de estos temas. Antes en Latinoamérica se escuchaba a Chayanne o Maná, que hablaban de historias románticas que nosotros nunca vivimos. Nadie sabe donde cresta está el Muelle de San Blás (se ríe). Nuestros padres eran muy distintos. Llegabai, te enamorabai, te casabai y teniai hijos. Y es así, no los culpo por no entender, si era su realidad. Pero esta es NUESTRA realidad. Así bailamos, así nos tratamos, estas son las cosas que nos pasan. Ya no hay niñas inocentes, todos sabemos a lo que vamos. Es la vida del gueto.

Y ahora, ¿Qué se viene para Tomasa del Real?

Viene un nuevo disco en 2019. Yo no paro de hacer cosas, ahora estoy aprendiendo a cantar y es todo un reto. A ellos los respeto muchísimos, al artista cantante. También sigo trabajando en inspirar a los míos. Yo no vivo en Chile, pero le digo a cualquiera que lea esto, que si necesitan ayuda, o lo que sea, aquí estoy, y lo digo en serio (el correo de la artista está en su Facebook). Para apoyar a cualquiera, porque sé que es difícil. Yo quiero esto se vea grande; porque hoy yo, Tomasa, soy la que estoy recibiendo la atención, pero yo quiero que los conozcan  todos (los artistas de su escena). Son muchos. Yo no existiría sin mi generación y sin mis pares.

Por último, si te invitan a Viña, ¿Qué dices?

AMO. Díganle a la tía que me invite y nos vamos todos pa’ allá. ¿Cómo se llamaba la tía? (la alcaldesa Virginia Reginato, o “tía Coty”). Estamos ready, y yo amo Viña y el Festival, entonces obvio que voy.