El ocaso de un ídolo adolescente: Aaron Carter confiesa que es esquizofrénico

El ocaso de un ídolo adolescente: Aaron Carter confiesa que es esquizofrénico

La exestrella teen tiene ahora 31 años y en un programa de televisión reveló que tiene una serie de problemas mentales, que han marcado su vida llena de adicciones. 

La expresión “15 minutos de fama” se aplica bastante a la fugaz carrera de Aaron Carter. Tras haber publicado su primer disco en 1997, con tan sólo 9 años, Carter se consolidó como estrella adolescente con su segundo disco, Aaron’s Party (2000), que incluyó hits como la canción homónima, su cover de I Want Candy y That’s How I Beat Shaq, una canción y videoclip que habla literalmente sobre derrotar a Shaquille O’Neal en un partido de básquetbol (dijimos que era una estrella, no que fuera un genio).

Pero tras eso, el hermano menor de Nick Carter, de los Backstreet Boys, no logró dar al el salto al pop adulto, y comenzó a hacer más noticia por sus múltiples detenciones por abuso y posesión de sustancias ilícitas que por su música.

El año 2017 entró a rehabilitación y aseguró que su vida “había tocado fondo”. Hoy, con 31 años y un look muy distinto al de su época de gloria, el cantante se confesó en el programa televisivo The Doctors en Estados Unidos, revelando que ha sido diagnosticado con esquizofrenia, desorden bipolar, depresión endógena y ansiedad aguda, que lo tienen tomando seis medicamentos al día para mantenerse estable.

Pero Carter no visitó el programa sólo para hablar de sí mismo: fue acompañado de su madre, Jane Carter, quien confesó que es alcohólica. El cantante aseguró que es el único que mantiene relación con su madre actualmente.

Pareciera que en la familia, Nick Carter es el único que no enfrenta problemas serios… ¿O sí?