¿Es real el infame Puente de la Muerte de Chernobyl?

¿Es real el infame Puente de la Muerte de Chernobyl?

La serie de HBO volvió a revivir uno de los mitos más cuestionados con respecto al desastre nuclear ocurrido en 1986. 

La miniserie Chernobyl es muchas cosas: un excelente drama, una profunda meditación sobre el costo de las mentiras y su deuda con la verdad, y una excelente recreación sobre el contexto político y social de la Unión Soviética en sus últimos años. Pero no es un documental. No hay que tomar todas sus afirmaciones como sinónimo de realidad. Ni si quiera las que, según la producción de HBO (disponible completa en HBO GO) dice que son objetivamente reales.

Durante las últimas semanas se han discutido en diversos medios las imprecisiones científicas e históricas que la miniserie cometió durante su trama, pero hay un punto que merece un análisis aparte: el infame “Puente de la Muerte”.

En el primer capítulo de Chernobyl, los residentes Prypiat, la ciudad ucraniana donde se encontraba la planta nuclear, acuden a un puente ferroviario a mirar con asombro el incendio fluorescente provocado por la explosión del reactor. Cenizas radioactivas comienzan a caer del cielo, como nieve, maravillando a los hombres, mujeres y niños que se encontraban en el lugar.

Posteriormente, en los últimos momentos de su episodio final, Chernobyl retoma esa escena en el texto narrativo final, que, supuestamente, aclara los hechos históricos en los que se basó la serie. Ahí la producción afirma que el puente ferroviario de Prypiat eventualmente pasó a ser conocido como el “Puente de la Muerte”, ya que todos los que observaron el incendio esa noche, eventualmente murieron por consecuencias de la radiación.

Ese ha sido uno de los puntos más cuestionados de la serie de HBO. Porque si bien al resto de la producción se le perdonan sus licencias dramáticas, el mensaje sobre el Puente de la Muerte es mostrado como un hecho. Sí bien los creadores matizan diciendo “se ha reportado que todos fallecieron”, se da a entender que se trata de un acontecimiento histórico, que no fue así.

Sí, se han “reportado” las muertes de quienes presenciaron el incendio en el puente, pero en base a poca o nula evidencia. Hoy, la idea del Puente de la Muerte es asumida más como un atractivo artificial inventado para atraer a turistas más que una realidad. El investigador Adam Higginbotham, autor del libro Medianoche en Chernobyl, aseguró en una entrevista que en toda su investigación no logró dar con ningún indicio concreto de que alguien haya muerto tras ver el incendio en ese puente. Al contrario: una fuente, que tenía siete años al momento del accidente, recordó que estuvo en el lugar con su familia, y no presentó problemas de salud relacionados a la radiación.

También hay que entender al contexto: algo que dejan claro tanto los hechos como la miniserie de HBO es el secretismo con el que se manejó la situación dentro de la Unión Soviética, lo que ha hecho difícil hacer un seguimiento a las potenciales víctimas en estos 33 años. Pero lo concreto es que no existe la evidencia que confirme el Puente de la Muerte. Hasta que se demuestre lo contrario es sólo un mito que recuerda que no hay que creerle todo a la televisión.