Microsoft “experimentó” con semanas laborales de sólo cuatro días y subió su productividad

Microsoft “experimentó” con semanas laborales de sólo cuatro días y subió su productividad

En su sede de Japón, el gigante tecnológico probó reduciendo la jornada durante un mes para intentar reducir la tasa de muertes por exceso de trabajo. 

Japón es uno de los países con las jornadas laborales más exigentes del mundo. Según un estudio de 2016, un cuarto de los empleadores privados del país asiático exige que los empleados trabajen 80 horas horas extra mensuales (y ese es sólo el caso más extremo). El día laboral puede extenderse hasta las 15 horas, y eso sin sumar los extensos traslados entre los hogares y el trabajo.

Por eso, desde fines de los 80, Japón comenzó a poner atención a un fenómeno que acuñaron como “Karoshi”: muertes por exceso de trabajo, con ciudadanos falleciendo de ataques cardíacos, apoplejías y otras condiciones fulminantes relacionadas al agotamiento extremo.

Si bien las cifras oficiales cuantificaban en los cientos la cantidad de fallecidos al año por esta condición, durante la última década, han reconocido que puede llegar a las mil muertes al año, y organizaciones independientes de derechos humanos y laborales han llegado a cifrar los decesos en incluso más de 10 mil por año. El problema de salud pública que ha significado el karoshi es tal, que el estado japonés incluso debe compensar a las familias de los fallecidos de los que se deduzca médicamente que murieron por su extensa jornada laboral.

Japón ha intentado combatir el fenómeno a través de políticas públicas y privadas, con empresas sumándose a la búsqueda de fórmulas para, ya saben, evitar que se te siga muriendo la población en masa. 

En ese sentido, el gigante tecnológico norteamericano Microsoft hizo un “experimento” en agosto, cuyos resultados fueron publicados esta semana. En este, redujeron la jornada laboral a sólo cuatro días por todo ese mes, con el finde semana extendiéndose del viernes al domingo. El resultado fue que la productividad de los empleados aumentó un 40% con respecto al mismo mes del año anterior. También se redujo un 23% el consumo de electricidad y el papel impreso en un 59%. Además, los trabajadores pidieron un 20% menos faltar al trabajo.

Acortar la semana no fue la única medida tomada por Microsoft: se determinó que las reuniones fueran máximo de 30 minutos, y compuestas por máximo cinco personas. Además se promovió el utilizar chats para enviar mensajes, por sobre conversaciones personales o mails, sobre todo si se trataba de asuntos puntuales.

Durante los próximos meses, la sede japonesa de la compañía pretende repetir la fórmula, buscando más formas de flexibilizar su jornada. Eso sí, insinuó que esta vez los trabajadores deberán canjear sus días de vacaciones por días libres durante la semana. Porque Japón cambió, pero no tanto.