[SERIES] “The Mandalorian” es un western corriente, pero con mucho potencial

[SERIES] “The Mandalorian” es un western corriente, pero con mucho potencial

El primer capítulo de la primera serie “live action” de Star Wars entrega pocas luces de lo que podremos esperar a futuro, pero hace lo suficiente para mantenerte interesado, sin arriesgar mucho.

Por Matías de la Maza. 

Siempre ha existido una conexión fuerte entre Star Wars y los western. George Lucas ha dejado en claro que las películas de Sergio Leone fueron su principal inspiración para crear su universo, donde si bien los protagonistas eran justicieros y villanos con espada, los más interesantes son los forajidos, que ajenos al conflicto entre lado Oscuro y Luminoso, viven sus propios desafíos morales.

Incluso antes del estreno de “The Mandalorian”, la primera serie live-action (con actores de carne y hueso) de Star Wars, su creador, Jon Favreau (Iron Man), afirmaba que le interesaba por sobre todo ese género y esos personajes para esta historia. Por eso, su protagonista es un homenaje poco sutil al personaje de Clint Eastwood en las películas de Leone: un mercenario sin nombre (interpretado por el chileno Pedro Pascal), realizando misiones en los parajes más desolados de la galaxia. Misterioso e implacable, pero también con un código moral, y como ya pasó con Han Solo, con la oportunidad de ser parte de algo más grande que sí mismo.

Las expectativas con la serie eran gigantes, y es quizás lo primero que haya que controlar, ya que el primer capítulo (de apenas 38 minutos) no hace nada fuera de la fórmula: si bien es un mundo un poco más agresivo que el de Luke Skywalker, sigue siendo Star Wars, y sigue siendo Disney, con los riesgos reservados para después, si es que fueran a existir. Todo lo que pasa está dentro de la categoría “entretenido”, aunque no particularmente relevante ni jugado. Hasta que algunos destellos revelan el verdadero potencial de esta historia.

Una es la presencia del legendario director alemán Wener Herzog, quien aquí actúa interpretando a un misterioso personaje conocido como “el Cliente”, que cinco años después de la caída del Imperio en “El Regreso” del Jedi, contrata los servicios del protagonista para recuperar un misterioso “activo”. Herzog, quien ha reconocido que no ha visto ninguna Star Wars, y sólo aceptó el papel porque le gusta salir detrás de cámaras para dar vida a villanos, le entrega un sentido de amenaza al personaje que podrían transformarlo en un gran antagonista.

Por otro lado, está el final. Y qué final. Sin spoilear nada, son los segundos finales del episodio los que transforman la serie desde un simpático bonus a un imperdible para los fanáticos de Star Wars, abriendo posibilidades de que la historia de este personaje sea más importante de lo que se pensaba. Si se hace cargo de esa promesa, habrá que verlo capítulo a capítulo (a diferencia de Netflix, Disney+ estrenará sólo un episodio a la semana).

Con un presupuesto altísimo, que si bien nunca igualan sus efectos al de las películas, sí están por sobre la gran mayoría televisiva, además de buenas secuencias de acción y suficientes guiños a los elementos que los fanáticos de la saga han amado por más de 40 años, The Mandalorian se sobrepone a un comienzo algo tibio en lo que respecta a trama, pero que podría crecer hasta ser una aventura realmente memorable.